jueves, 1 de enero de 2015

Medea: Organización y redacción. Citas y plagio.

Comienzo del año, final de las entradas de Medea.


Como dijimos en la entrada anterior, por fin teníamos toda nuestra información a mano; desordenada y amontonada en carpetas con PDF's, pero la teníamos. El siguiente paso era darle forma y sentido a toda aquella amalgama de palabras y datos. 
Para ello, como ya nombráramos en otras entradas, utilizamos la herramienta de Mindomo, que nos permite llevar a cabo esquemas. Reconozco que yo, desde siempre, me he dedicado a hacer ese tipo de esquemas a mano. Ya se sabe: soy de las que opinan que nada mejor que un folio en blanco y un lápiz con el que rellenarlo. 
Sin embargo, tengo que reconocer que me encantó Mindomo por su capacidad para cambiar elementos de sitio y, sin lugar a dudas, por eso de poder añadir enlaces de la web para que formen parte de tu esquema.
De esta manera, pude hacerme una idea de todos los apartados que quería que aparecieran en mi esquema y, como se aprecia en el mismo esquema, hacer un seguimiento de los que se iban completando (tachados) y los que no. 
Por otra parte, también mencionamos alguna vez que existen herramientas con las que clasificar todos nuestros enlaces y mantenerlos a salvo de perderse. Así, en plataformas como Delicious, fui guardando todos los enlaces que parecían poder interesarme, fuera a utilizarlos o no, aunque tengo que decir que tampoco fueron demasiados: prácticamente todo lo tenía ya en PDF o libro impreso, y pocas fueron las páginas que me fueron de utilidad, con lo que era más cómodo guardarlas con otro tipo de instrumentos como los favoritos. 

La organización acabó relativamente pronto, y ya tan solo quedaba lo peor: la redacción. En ella entró en juego tanto la selección de las ideas principales que pretendía se reflejaran en cada apartado (sobre todo en lo que se refiere al desarrollo de Medea en sí), el descarte de algunos capítulos y la mezcla de la gran mayoría. 
Al margen de los días de trabajo que costó, hemos de mencionar dos elementos de suma importancia que entraron en juego en este apartado: el plagio y las referencias bibliográficas.

El plagio es uno de los conceptos más recurrentes de nuestra actualidad, de manera que apenas tenemos que dedicarnos a extendernos en definir de qué se trata. La atribución de ideas y trabajos ajenos a nosotros mismos es uno de los delitos más perseguidos, por lo que a la hora de elaborar nuevos proyectos hemos de tener en cuenta que se debe mencionar en todo momento de dónde hemos obtenido las ideas (si es que las hemos obtenido de algún sitio), todo con el fin de atribuir a su autor los méritos pertinentes. 
Por ello, al redactar, hemos de conocer el proceso a seguir tanto si utilizamos oraciones literales (citar, utilización de comillas) o tan solo la idea que éstas aportan para reescribirla con nuestro estilo (parafraseado e indicación del autor original entre paréntesis). 

Como nos indica la página dedicada a TIC's , cometemos plagio... 
• Cuando entregamos un trabajo ajeno como si fuera propio
• Al bajar un trabajo por Internet u otro procedimiento
• Al copiar sentencias, frases, párrafos o ideas de un trabajo ajeno, publicado o no, sin dar crédito al autor original
• Cuando se copia cualquier tipo de multimedia (gráficos, audio, vídeo…) programa de ordenador, música, gráficos… sin dar crédito al autor original.
• Cuando nos basamos en una idea o frase de otro para escribir un trabajo nuevo y no damos crédito al autor de la idea.
En cuanto a cómo debemos actuar al citar o parafrasear, he aquí las premisas (citando, de nuevo, al sitio web anterior):
Citas: "(...) se trata de incluir en nuestro trabajo la frase o frases tomadas directamente del original. Es decir, utilizar las palabras del autor, pero (...)" deben "(...) estar justificadas, ser de una extensión razonable, más bien cortas y siempre entre comillas; distinguirse perfectamente del resto del texto (cursiva, párrafos independientes, tabulación…); ir acompañadas por una explicación o interpretación propia de dicha cita; y acreditar al autor mediante una referencia bibliográfica"
Hemos de mencionar que "(...) la utilización de las citas no atenta contra los derechos de autor".
"Parafraseado (resumiendo o no):(...) es utilizar las ideas de otra persona, pero usándolas como propias. No es simplemente cambiar superficialmente el texto (algunas palabras por otras sinónimas o alterar su orden). Es leer el  original, comprender lo que el autor dice, sintetizar la información y entonces escribirla con nuestras propias palabras.  El texto resultante tiene intrínseca la participación activa del estudiante, evidenciando que tiene conocimiento del tema, con un sentido y sello auténtico y propio. Parafrasear incorrectamente es uno de los errores inconscientes más frecuentes, junto a la ausencia de citas o referencias bibliográficas a la autoridad original: aunque usemos nuestras propias palabras, la idea no es nuestra y debemos, por tanto, citar al autor de la misma.
Algunas ideas al parafrasear:
•Usa  sinónimos para todas las palabras que no sean genéricas.
•Cambia la voz pasiva por activa o viceversa.
•Cambia la estructura de las palabras, oraciones u párrafos.
•Resumir frases y párrafos."

También disponemos hoy en día, centrándonos en los derechos de autor, las licencias Creative Commons, con las cuales podemos dar a nuestra obra una serie de permisos y restricciones que nos permiten tanto dar permiso al resto de su distribución, como de asegurarnos la posesión de nuestro trabajo (aunque incluso existe una licencia que adjudica potestad para no citar a su autor e incluso distribuirlo).

Por último, nos dedicaremos al apartado de las referencias bibliográficas. Para muchos, puede llegar a ser un quebradero de cabeza el cómo citar en el apartado final todos y cada uno de los sitios y documentos que hemos consultado a lo largo de nuestro proyecto. Esto se incrementa cuando nos hacen saber que existe más de una forma de hacerlo, todas ellas con sus particularidades y sus jerarquías de aparición de datos. Formato ISO, APA... A la hora de citar cualquiera es válido, pero siempre y cuando se haga correctamente. Para ello existen también herramientas que pretenden facilitarnos un poco más la vida: los gestores de referencias, destacando, entre los más usados, al conocido Mendeley.
Éste, mediante un sencillo programa, nos permite añadir nuestros documentos a la biblioteca personal, y a partir de un simple botón disponible en Word una vez instalas su plugin, podemos exportar los documentos que hayamos utilizado, ya citados y clasificados alfabéticamente.
Por si os interesa, os dejo por aquí un vídeo informativo para empezar (en inglés):



Y una vez llegados a este punto... Podemos decir que tan solo quedaba revisar y rematar los detalles del documento resultante. Por fin, el proyecto estaba terminado. Ya tan solo nos quedaba entregarlo y, además, realizar un Prezi para TIC's con el que exponer el proceso de elaboración que venimos narrando en las últimas entradas.
¿Que qué es Prezi, preguntas?
Eso lo veremos en la próxima y última entrada.
 

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